jueves, 7 de marzo de 2013

Propuesta Personal

Contributa Iulia

En el Siglo I, Plinio "El Viejo", hablaba de Contributa Iulia como una de las ocho ciudades que formaban parte de la región de la Beturia Céltica, entre el río Guadiana y el río Guadalquivir. Junto a Medina de las Torres, en el "Cerro de los Cercos", se está excavando en la actualidad la que se cree que es la ciudad de la que habló Plinio.

Su localización es muy sencilla, el yacimiento se encuentra muy próximo a la piscina  y pistas municipales, desde donde se puede ir perfectamente a pie por su cercanía. El acceso al recinto es más complicado, pues se tiene que avisar al Ayuntamiento puesto que al estar en proceso de excavación suele estar cerrado.

La ciudad data de la época romana y en esta época debió alcanzar importantes dimensiones. Aunque en la actualidad tan sólo se encuentra excavada una pequeña parte se cree que en los campos circundantes debe haber multitud de restos de la ciudad, incluso se tiene la certeza que debió tener un anfiteatro, a parte de un buen número de edificios públicos. La ciudad situada en una zona estratégica, junto a la Vía de la Plata y rodeada de múltiples arroyos, fue abandonada sobre el siglo IV por causas que no se conocen.

La ciudad disponía de múltiples pórticos, algunos de entrada a la ciudad, otros interiores que darían acceso a diferentes plazas o calles. En la foto siguiente se distingue perfectamente uno de ellos, se cree que de entrada a la ciudad, donde se observan el dintel de entrada e incluso los pernos que se utilizaban para cerrar los pórticos. Esta puerta daba a una zona que posiblemente sería un mercado y a los restos de una fuente pública.




En la parte alta de la ciudad se encontraba  lo que se cree que sería el foro, una plaza de gran amplitud con varios pórticos de entrada y rodeada de calles pavimentadas donde se desarrollaría la vida social y política de la ciudad.

En el verano de 2.010 se realizó un importante descubrimiento en el yacimiento: una gran basílica romana fechada en el siglo I D.C. Situada junto al foro, con acceso directo a él, con una superficie de casi 600 metros cuadrados, se trataría de un edificio de vital importancia para la ciudad y para toda la región, pues este tipo de construcciones se solían utilizar como Tribunales, edificios administrativos, mercado o templos de culto al emperador.


En esta última foto se pueden observar algunos materiales, entre los que puede apreciarse un clavo de hierro.



viernes, 15 de febrero de 2013

La alcazaba de Montemolín




La alcazaba de Montemolín se encuentra en un cerro desde el que domina en altura la localidad de Montemolín, en la provincia de Badajoz. La alcazaba
fue construida en el siglo XII, y reformada a partir de 1248, ahora es propiedad del Ayuntamiento de Montemolín. Se encuentra muy deteriorada en estado de ruina, pero se han reforzado varios muros y torres.
Foto de la alcazaba de Montemolín
    
Es una construcción árabe, levantada sobre el cerro con adobe y ladrillo y los cristianos la reconstruyeron con piedra. Tiene una planta alargada e irregular. Tiene numerosas torres y de entre ellas, algunas tenían diferente estructura y medida.

De sus antiguos componentes se conservan la puerta en recodo, algunos aljibes, mazmorras y otros restos que patentizan su antigua grandeza. En su interior existió una iglesia dedicada a Santo Domingo, hoy destruida por completo.

La casa del marqués de Solanda


En el municipio de Zafra, en la calle Gobernador se encuentra la casa palacio del marqués de Solanda. Se encuentra al lado de la puerta del Acebuche, en la plaza del Corazón de María y también está unida al Arco de San Antonio.
Fachada de la casa del marqués de Solanda


La casa tiene un estilo clasicista e italianizante de finales del siglo XIX. Es uno de los ejemplos de obra neomudéjar de este tiempo. Su arquitecto fue Ventura Vaca. El edificio llama la atención por su gran fachada blanca y encalada donde se observan sus cornisas y decoración de color albero, que era típico de las casas señoriales de estilo clasicista. En la fachada occidental hay una ventana con frontón y adornos platerescos. La entrada está compuesta por azulejos de zócalo y una estucada decoración de las paredes, también posee un arco de herradura que da acceso al patio y un simulado artesonado en el techo.

El edificio fue construido en 1905 y sus partes más importantes son su portal y su bellísimo patio mudéjar, que está formado por columnas dobles y en el que se encuentra una bonita fuente. El cuerpo donde está el surtidor es octogonal rematado con un pináculo floreado.
El primer piso del edificio (mirándolo desde el patio), posee una arquería de vanos de arco de herradura que descansan sobre columnas. En el segundo nivel se encuentra una galería de balcones de solo un vano y de dos con mainel que se abren al patio, todos son de arcos angrelados, es decir, arcos de herradura y con alfiz. Los muros están cubiertos por una decoración romboidal en ambos pisos del patio, los cuales rematan en una línea de almenas escalonadas, elemento muy utilizado en la arquitectura neoislámica del siglo XIX.

En sus paredes se encuentran inscripciones en lengua árabe, que refieren algunos de los versículos del libro del Corán, se encuentran sobre gráciles columnas, repletas de abigarradas figuras en geométricos trazos y complicadas lacerías.


En el año 1905, el Marqués de Solanda dirigió e inspiró esta obra, trayendo artesanos marroquíes para su elaboración, estando considerada como una de las más realizaciones más acertadas, entre las muestras de arquitectura civil y privada de la ciudad. Actualmente es una casa privada, por lo que no se puede visitar, pero las puertas suelen estar abiertas y se puede ver el patio. Su estado de conservación es bastante bueno.


Bibliografías:

PIZARRO GÓMEZ F.J.: Zafra. Arte y ciudad de señorío.Mérida, 1987.
TORO FERNÁNDEZ, B.: Zafra. Llerena, 2009.


La torre de San Francisco


El día 12 de febrero fui con mis amigas, Sonia y Cristina, a ver la torre San Francisco y a hacernos las fotos para los trabajos. Su estado de conservación es bastante malo, aunque se conserva en pie. En la estructura se aprecia que se ha construido con materiales como tierra, algunos ladrillos…. Observamos las dos ventanas que se encuentran en la parte anterior y en la posterior. Mirándola de frente, en el lado derecho de la torre pudimos observar que le faltaba una estructura que estaría adosada a ese lado. En el lateral derecho, se podía observar una ventana con el símbolo de los franciscanos que es una cruz rodeada por dos manos. El interior y el exterior estaban muy sucios. En el interior se observaba que había varios nidos de pájaros. La puerta de la entrada era una verja de hierro que data del año 1998. En la parte superior había dos vanos para poder albergar campanas.


Imagen de la torre de San Francisco


Estaba situada a las afueras de Zafra y en el año 1490 surgió una ermita que estaba dedicada a San Benito, que en el año 1.489 se convirtió en complejo de casa con iglesia, campanario, dormitorios, oficinas… y con la  residencia perpetua de algunos frailes de la Orden de los Menores llamados de la observancia. Actualmente está en el casco urbano de la ciudad.

El convento se fundó y se construyó en el siglo XV por el segundo Conde de Feria, Gomes II Suárez de Figueroa y por su madre la condesa María Manuel. La torre es lo único que se conserva de lo que fue un convento. El convento fue ampliado a partir del año 1575, también se amplió el claustro y los dormitorios con el objetivo de albergar a un mayor número de personas religiosas.

Todo el edificio al estar construido con materiales muy pobres, aceleró su destrucción tras el saqueo que sufrió durante la Guerra de la Independencia en el año 1808, lo único que se conserva actualmente es la torre. El convento fue utilizado por los franceses como punto de ataque a la villa de Zafra.

Los frailes que en él vivían en el convento, gozaban de tantas estimaciones por las autoridades de la villa, que de las paredes laterales de la capilla mayor se construyó una alacena donde el consejo guardaban su documentación más importante, entre la que se encontraba el archivo de sus privilegios y una de las llaves custodiadas por el guardián del convento.

En el año 1671 el convento tenía más de cuarenta religiosos.

Durante el siglo XVII el convento poseía  una enfermería situada en la calle Badajoz, al lado del Hospital de San Miguel. En el siglo XVIII se construye una enfermería en la que hoy es calle  Ancha, que sirvió de convento tras la destrucción durante la Guerra de la Independencia.

Yo junto a la torre de San Francisco




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La torre de Espantaperros

 La torre de Espantaperros, también conocida por "La torre de la Atalaya", es una torre albarrana de origen almohade. Esta torre almohade se contruyó en el siglo XII, concretamente, en el año 1169. Esta construcción es anterior a las torrres del Oro y de la Plata en la ciudad de Sevilla, con la cual se mantienen debates sobre su semejanza o no semejanza de estas dos torres.
Foto de la torre de Espantaperros



Esta torre se encuentra situada junto a la alcazaba de Badajoz. La mayor parte de la torre es maciza, excepto dos cámaras anuales abovedadas. Cuenta con 30 metros de altura (la cual era su altura original) y una planta octogonal. En lo alto de la torre se puede observar un remate mudéjar adornado con arcos entrecruzados que anteriormente poseían una campana. Esta campana se encuentra actualmente en el Museo Arqueológico Provincial de Badajoz. Este remate, en su origen, era cuadrado pero los cristianos le añadieron este remate. El remate se construyó en el siglo XVI, con lo cual, es posterior a la torre. La torre está construida en argamasa y tapial y tiene un lienzo de muralla adosado mediante el cual se unen la torre y la alcazaba. 




El nombre de “Torre de Espantaperros” se debeal agudo sonido que emitía su campana, se cree que este sonido hacía ladrar a los perros y los espantaba, de ahí el nombre.

Actualmente se encuentra recién restaurada y en un buen estado de conservación.

Fachada de la casa del Ajimez





Esta fachada pertenece a una casa situada en la calle Boticas, en el municipio de Zafra.  Es un ejemplo de arte mudéjar del siglo XV. Está cubierta de esgrafiados geométricos  enlucidos posteriormente en la mayor parte de la superficie de su pared.
Se trata de uno de los escasos restos de esta técnica decorativa, que abundó en la ciudad durante los siglos XVI y XVIII.
Fachada de la casa del Ajimez





Sobre esta fachada se encuentra, como adorno y punto de atención artístico, un precioso ajimez morisco. Podría ser, aproximadamente del siglo XVI, como único ejemplar de su clase. También se cree que serían frecuentes en otros lugares y edificios de la parte vieja de la población de Zafra.



Ventana en la casa del Ajimez






Esta ventana geminada está dividida en el centro por una pequeña columna de piedra, con un arco polilobulado (tipo de arco que está formado por una sucesión de lóbulos) en ladrillo trabajado, ya que tiene arabescos y volutas en los extremos de los lóbulos. Hay unos azulejos forman el marco y el antepecho de la ventana, que sirven de fondo, en los huecos que dejan los ladrillos a ambos lados de los arcos. Además, se puede observar que la fachada no está totalmente vertical, está un poco inclinada. Su estado de conservación es bueno, aunque ha sufrido una restauración, después de esto se pueden apreciar mucho mejor tanto el esgrafiado como la ventana morisca o ajimez.






Bibliografía:

MAZA GÓMEZ, C.: Zafra, escondida y acogedora. Autoedición, 2012.

CROCHE DE ACUÑA, F.: Para andar por Zafra. Zafra, 2003.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Una espadaña


Una espadaña es una estructura en un muro prolongada verticalmente sobresaliendo del resto del edificio y suele acabar en un pináculo. Suele disponer de uno o más huecos para alojar campanas, formando parte de algunas iglesias y conventos donde hace las funciones de campanario o campanil, diferenciándose de estos en que su acceso no se alberga en el interior. Se suelen construir con materiales como piedra, ladrillo, sillares…
Ya en el románico se encontraban en Europa estas estructuras, si se optaba por construcciones mas complejas. El término de espadaña procede del latín y significa espada.
 Son peculiares elementos de arquitectura que no las conoce muchas personas. Éste elemento tan sencillo supone un abaratamiento del coste que conlleva construir un vigoroso campanario.
Su origen es del siglo XII, de la arquitectura medieval. Usualmente se suelen colocar en la parte superior  de la fachada del edificio (hastial) o también sobre los muros laterales del edificio. Algunas veces aparecen en un muro independiente adosado a la construcción.

En Calzadilla de los Barros,en la Iglesia del Divino Salvador que está situada al este del casco urbano, hay una espadaña.